¡¡Hola everyone!!
¿Cómo va todo? Siento mucho no poder escribiros más a menudo, pero es que me paso más de ocho horas al día delante del ordenador en el trabajo, y cuando llego a casa, si es que llego a una hora prudente, lo que menos me apetece es encender el portátil. Pero, la verdad es que me gusta contaros como va todo y como es esto, así que a ello voy.
Voy a tener que recapitular un poco, porque se me han pasado muchas cositas y espero que no se me olviden.
Empezamos cronológicamente, mejor, ¿no?

La casita del embajador
Bueno, pues durante las primeras semanas, además de buscar piso de forma intensiva, también tuvimos tiempo para que pasasen muchísimas cosas. Nada más llegar, ya estábamos planeando unos cuantos viajes para conocer los países de alrededor, pero la oficina nos dio una sorpresita: “Sin pasaporte durante al menos un mes” Qué gracia me hizo. Tuvimos que entregar los pasaportes a la embajada para que tramitasen el visado de trabajo, con lo que no podríamos salir del país, ni coger ningún avión, durante al menos un mes, lo que suponía que la fiesta y el turismo lo tendríamos que hacer desde casa.
Pero no nos importó mucho. Justo ese fin de semana, para compensarlo, nuestro gran embajador hico una cena para todos los residentes que tuviesen algo que ver con España y la Hispanidad. Por supuesto, era el fin de semana del día del Pilar.

La recepción en casa del embajador fue muy estilosa, de alta sociedad diría yo. No tiene una casa impresionante, pero le bastó un poco de tortilla de patatas, con cebolla por supuesto, para ganarse todo mi respeto y admiración.
Fue una noche muy divertida, con todos los patriotas bebiendo comiendo jamón, lomo, queso, pisto… lo único que falló es que el vino no era extremeño, una pena, pero al menos se dejaba beber.
Yo no sé si era por la bebida, o por la comida que nos recordaba a nuestras mamás, pero todo el mundo se mostraba muy cercano. Eso es algo que me ha impresionado bastante sobre este lugar. Todo el mundo te trata con respeto y cercanía, ya sea el embajador, el director territorial de una multinacional, el agente comercial de una pyme, o el camarero. Aquí lo que prima es la persona, ser educado y respetuoso. Este es otro mundo… y está empezando a engancharme.
Continuando, después de unos cuantos pinchos y unos cuantos vinos de todos los colores, terminamos conociendo a toda la comunidad de expatriados, si bien hay que decir que no es que seamos miles. Cuando se terminó la fiesta, todos nos dirigimos al Pinchos, como de costumbre. La única diferencia es que ese día ya llegábamos un poco aliñados. A partir de ahí… mejor os lo imagináis.

Espero no ser muy parco en detalles, pero de lo contrario me duermo con mi palabrería y quiero contaros más cosas.
¿Qué podemos hacer?
Tras el fin de semana con nuestro representante nacional, todo volvió a la normalidad. A la normalidad de comer cosas que nunca antes habíamos comido, de ver restaurantes donde nunca querrás saber cómo es su cocina, de pasar por calles con un sistema de alcantarillado que ya querrían los romanos para sí hace miles de años…
Durante estos días hicimos un poco de turismo por la ciudad, que aunque no sea enorme tiene mucho por descubrir. Estuvimos paseando por el barrio chino, negociando con gente que te vendería hasta un bolígrafo bic haciéndotelo pasar por un montblanc. Aprendimos su sistema de precios: “ni ellos saben por cuanto lo venden”. Finalmente terminamos comiendo en un chino, qué originales, ¿verdad? En ese barrio hay sitios muy interesantes, como el Old China Café, pero otros que, aún siendo recomendados por algunas guías, no merecen la pena porque están demasiado orientado a turistas.

El barrio chino es sólo uno entre tantos sitios pintorescos que tiene esta ciudad. Uno de los sitios más interesantes gastronómicamente es Jalan Alor. Esta es una calle en donde no cabe ni un solo restaurante más. Dónde no hay nada que suene a cristiano, pero en donde es difícil encontrar algo que no sea delicioso, como en el Lola’s (no sé si ese es su nombre verdadero, pero la dueña siempre se presenta como Lola) o en el New World Thai Food Court, entre otros. Si pasáis por KL no os lo podéis olvidar.

Algo que no se me puede olvidar, ahora que estoy hablando de temas culinarios, es que aquí, en KL, si hay algo que no falta es sitios donde comer. Está repleto de food courts, que van desde totalmente tradicionales hasta los más modernitos y pijitos, tiendas de comida para llevar, sitios donde compras la fruta fresca troceada cada mañana… a quien le guste probar cosas nuevas le encantará.

Pero todo no podía ser comer y pasear, también tenía que trabajar, pero hasta eso tiene sus cosas buenas, y es que esa misma semana tuvimos la suerte de que organizábamos la European Wine, Beer and Cheese Fest (imaginad en qué consistía) y que la embajada nos regalaba entradas para ir a ver el Moto GP en el circuito de SEPANG. Cómo me gusta lo que hago.
La feria estuvo muy bien, mejor que bien, pero seguro que podéis intuir cómo terminó, así que no continúo con eso. En cuanto a las carreras de motos, nunca antes había estado en un circuito a ver algo así. La experiencia más cercana a eso creo que ha sido ir a los karts… Pues eso, fin de semana con carrera de motos. Las entradas no eran fantásticas, pero eran gratis, que siempre se disfrutan más. Teníamos que ir a la curva donde estaba toda la chavalería y los hooligans, ¿pero qué pasó? Pues que acabamos en el paddock, saludando a Jorge Lorenzo, pasando al lado de todos los pilotos, haciendo fotos a los boxes, lo típico que hacen todos los VIP. Sinceramente no fue muy difícil entrar ahí, los de seguridad nos veían tan blanquitos que suponían que teníamos pase para todo… y nada más lejos de la realidad. Pero nosotros lo disfrutamos. Entramos en la zona reservada para los VIP, con servicio all-you-can-eat buffet, aire acondicionado, televisiones por todos lados, y cristalera sobre la recta final del circuito. Fue una pasada.




Desde que hemos llegado a Malasia no he tenido ni un día en el que me haya podido sentir aburrido. Siempre hay algo que hacer, que ver, que comprar, gente que tiene algo que contar… éste es un lugar más que interesante.
Próximamente os contaré algo sobre mis próximos viajes: Singapur, Vietnam, Bali…
Un besito
1 comentario hasta ahora
Deja un comentario
Así me gusta, Lolín! Dando envidia a todos tus seguidores. Como sigas así, no sé si podremos resistirnos a una visita. Sigue disfrutando y pásalo genial en tus próximos viajes. Un besiño!!!!!!!!
Comentario por Golla 6 noviembre 2009 @ 19:34